Los expertos consideran que el Mediterráneo está desprotegido y defienden la necesidad urgente de crear una red de áreas marinas protegidas para salvaguardar su biodiversidad. Actualmente sólo un 3,8% de este mar se encuentra bajo alguna forma de protección o gestión.
A pesar de que sólo ocupa el 0,8 de la superficie de los océanos, el Mediterráneo dispone del 7% de todas las especies marinas conocidas, de las cuales una cuarta parte son consideradas endémicas.
Al tratarse de un mar cerrado y rodeado por una costa "superpoblada", el Mediterráneo se está viendo gravemente dañado por una sobreexplotación de sus recursos y una contaminación ligadas a la presencia humana. La mayor parte del Mediterráneo se considera como alta mar, hecho que hace que se diluya la "responsabilidad" entre los países ribereños en cuanto a responsabilizarse de su protección.
Las especies marinas se desplazan de un lugar a otro y para protegerlas de manera efectiva hay que identificar y gestionar aquellos "hábitats clave" para ellas, que en muchos casos no se conocen, para lo que es necesario contar con la ayuda e implicación de científicos, gobiernos y usuarios".
En un primer estudio del estatus en que se encuentran las áreas marinas protegidas del Mediterráneo se hace evidente las lagunas en el sistema actual y los desafíos a los que tiene que enfrentarse la capacidad de gestión que requiere de manera urgente de acciones en todos los frentes.
Si no existe trabajo coordinado para crear una red consistente y equilibrada de áreas marinas protegidas, los esfuerzos que se realicen a un lado del mar pueden resultar inútiles para la protección de las especies y para la biodiversidad en su conjunto.
A pesar de que sólo ocupa el 0,8 de la superficie de los océanos, el Mediterráneo dispone del 7% de todas las especies marinas conocidas, de las cuales una cuarta parte son consideradas endémicas.
Al tratarse de un mar cerrado y rodeado por una costa "superpoblada", el Mediterráneo se está viendo gravemente dañado por una sobreexplotación de sus recursos y una contaminación ligadas a la presencia humana. La mayor parte del Mediterráneo se considera como alta mar, hecho que hace que se diluya la "responsabilidad" entre los países ribereños en cuanto a responsabilizarse de su protección.
Las especies marinas se desplazan de un lugar a otro y para protegerlas de manera efectiva hay que identificar y gestionar aquellos "hábitats clave" para ellas, que en muchos casos no se conocen, para lo que es necesario contar con la ayuda e implicación de científicos, gobiernos y usuarios".
En un primer estudio del estatus en que se encuentran las áreas marinas protegidas del Mediterráneo se hace evidente las lagunas en el sistema actual y los desafíos a los que tiene que enfrentarse la capacidad de gestión que requiere de manera urgente de acciones en todos los frentes.
Si no existe trabajo coordinado para crear una red consistente y equilibrada de áreas marinas protegidas, los esfuerzos que se realicen a un lado del mar pueden resultar inútiles para la protección de las especies y para la biodiversidad en su conjunto.
